Boda con Fiesta en la Playa en Barcelona
Casarse frente al Mediterráneo es el sueño de muchas parejas. Sin embargo, hay una «letra pequeña» que pocos locales cuentan y que puede arruinar el final de vuestro gran día: las restricciones horarias y de sonido.
Si estáis imaginando una boda donde la energía no pare y la música os acompañe hasta que el cuerpo aguante, este post os interesa.
El gran problema de los restaurantes de playa tradicionales
La mayoría de los espacios para bodas en la costa operan bajo licencias de restauración. Esto significa que, por normativa municipal, a partir de cierta hora (normalmente las 1:00h o 2:00h), están obligados a bajar drásticamente el volumen de la música o, directamente, a terminar la celebración.
¿Os imagináis que en el mejor momento de la fiesta, cuando todos vuestros invitados están en la pista, os obliguen a encender luces y cortar el sonido? Es el temido «bajón» que ninguna pareja quiere vivir.
DBlanc: Licencia de Restaurante y Discoteca (La gran diferencia)
En DBlanc, entendemos que una boda es una celebración total. Por eso, nos diferenciamos del resto por algo fundamental: disponemos de licencia de discoteca propia.
Esto no es solo un papel; es vuestra garantía de libertad:
- Sin cortes de música: Podemos mantener la presión sonora ideal para una fiesta real.
- Fiesta hasta las 5:00h de la madrugada: Mientras otros locales cierran, en DBlanc la fiesta sigue. Somos de los poquísimos espacios a pie de playa en Barcelona y el Maresme que pueden ofrecer este horario de forma legal y segura.
- Todo en un mismo espacio: No hace falta que vuestros invitados se desplacen a otro local para el «after». La ceremonia, el banquete y la discoteca suceden en nuestro espacio exclusivo.
La tranquilidad de una fiesta legal
Además del horario, la licencia de discoteca garantiza que el espacio cumple con todas las medidas de seguridad, insonorización y confort que una gran fiesta requiere. En DBlanc, no solo bailáis frente al mar, sino que lo hacéis en un entorno preparado profesionalmente para que la única preocupación sea disfrutar.
Si la fiesta es un pilar fundamental de vuestra boda, no os la juguéis. Preguntad siempre por la licencia y el horario real de cierre.


